domingo, 1 de noviembre de 2015

APROVECHAR LAS SOBRAS DE LA NOCHE DE HALLOWEEN

En España todavía hay mucha controversia acerca de si se debe o no celebrar la noche de Halloween debido a que es una tradición que nos es ajena e incluso las personas muy religiosas lo ven como una muestra flagrante de paganismo.

En mi opinión cualquier oportunidad para disfrutar de una celebración divertida debe ser aprovechada y, además, aunque es innegable que la fiesta de Halloween, como tal, es una influencia estadounidense, desde hace siglos en España se ha conmemorado de algún modo la Noche de los Muertos (recordad que antes de católicos fuimos otras cosas). Y si mis muertos van a venir a visitarme espero que me vean divirtiéndome.

En todo caso, no tengo por qué justificar la celebración; en mi casa lo hacemos sencillamente porque nos da la gana. Y lo hacemos desde hace muchos años ya (tengo una considerable colección de adornos decorativos monstruosos).

Realmente es una pena que no cuelgue fotos propias o de conocidos en el blog porque muchas veces nuestros disfraces han estado realmente muy currados y, por poner un ejemplo, el año que me disfracé de zombi (antes de la moda de los zombis) triunfé. (Desde luego nunca me vais a ver con un disfraz sexy; Halloween es para dar o pasar miedo, no para enseñar los ligueros).

Así que todos los años nos reunimos en mi casa familia y amigos, decoramos la casa para que sea terrorífica, nos disfrazamos, ponemos un cd con sonidos terroríficos y comemos dulces, castañas y boniatos. Después podemos poner una peli de temática "terror" o cantamos (con el famoso videojuego para competir cantando).

Este año hemos tenido de menú roscón (sin sorpresa, que no es la Noche de Reyes), tarta de manzana, castañas cocidas, castañas, avellanas y boniatos asados y chuches. Después vimos Insidious (que empieza prometedora pero acaba decepcionando).



Como siempre, me han sobrado una buena cantidad de castañas así que hoy voy a comer crema de castañas, que es una receta que te va a encantar si te gustan los sabores agridulces extra otoñales.

Ingredientes (para 2 personas):

250 gr. de castañas o cocidas o asadas, peladas y partidas en trocitos
1 cebolla partida en trocitos
1 cucharada de margarina vegana
1/2 vaso de Brandy
pimienta blanca
nuez moscasa
una puntita de canela en rama
un pellizco de anises
agua
sal
un chorro de nata de soja (opcional)

En una cazuela pon a pochar la cebolla con la margarina a fuego lento; cuando esté bien pochada y melosa añade las castañas y rehoga. Échale la pimienta, la nuez moscada y la puntita de canela. Vierte agua hasta cubrir las castañas generosamente, sube el fuego hasta que el caldo hierba y, entonces, baja el fuego al mínimo y deja cocer durante unos 20 o 25 minutos.



Cuando haya pasado el tiempo bate todo con la batidora hasta que quede muy fino y para que el resultado sea aún más delicado pásalo todo por el chino. Ahora es el momento de incorporar la sal y el chorro de nata.


Servir muy caliente, con unos picatostes aún mejor.

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